La pugna entre democracia y “mercados” se está decantando a favor de estos últimos.Una situación en la que no solo se están cercenando derechos sociales sino que también se están sacrificando las formas democráticas.
A partir de finales de los años setenta desde distintas centros de creación de la doctrina neoliberal se ha difundido una idea que culpabiliza al derecho del trabajo por el aumeno de desempleo.
Para algunos de los que afirman que estamos ante una crisis financiera el origen lo ponen en una mera deficiencia de las reglas. Parece mucho más correcto identificar el origen de la crisis con la desigualdad creciente que desde la crisis de los años setenta del siglo pasado se ha ido instalando en todos los países del mundo, incluidos los Estados Unidos y Europa.